En los 8 años que llevo dando charlas de sexualidad y juguetes sexuales he tenido contacto con miles de mujeres, de todas las edades, estratos y condiciones. He escuchado miles de historias, he acumulado millones de experiencias. Si bien mi mayor interés ha sido el aportar al mejoramiento de la vida sexual de estas mujeres a través de los contenidos que comparto y de las dinámicas que lidero, es muy satisfactorio que tiempo después, algunas de ellas me recuerden, me recomienden con sus amigas y vuelvan a otras reuniones conmigo. Pero el top de las experiencias gratificantes de mi trabajo fue cuando en una despedida de soltera, supe que la persona que me había contactado para esa reunión, era una mujer que llevaba un par de meses casada y justamente me conocía porque con mi charla hice parte de su propia despedida de soltera. Me saludó muy emotivamente y con una gran sonrisa en su cara y una picada de ojo, me dijo que el marido le había recomendado poner mucha atención y hacer todas la preguntas necesarias, para que le pudiera transmitir la información a él con pelos y detalles. Pero mi mayor sorpresa fue cuando me dijo: “Mi marido te manda a decir que muchas gracias!”, porque aunque antes llevaban una vida sexual bastante placentera, después de su despedida de soltera, era mucho más plena, picante y divertida. Es maravilloso saber que entre mujeres cumplimos entregando este tipo de mensajes que nos llenan el alma.